Con el objetivo de ofrecer soluciones de alta calidad en la fabricación de grandes piezas para la industria pesada y el sector eólico, exploramos el uso de nuevos materiales y recubrimientos superficiales. Entre los materiales para requisitos exigente con los que trabajamos, destacan las pinturas intumescentes, un tipo de recubrimiento que retrasa la propagación del fuego y ayuda a mantener la integridad estructural de las piezas.

En este artículo, exploraremos en profundidad qué es la pintura intumescente, cómo se aplica correctamente y cómo se diferencia de las pinturas ignífugas tradicionales.

¿Qué es la pintura intumescente? 

La pintura intumescente es un recubrimiento especial que se aplica sobre superficies como acero, madera u hormigón. Su principal característica es que, al exponerse a altas temperaturas, se expande y forma una capa aislante que protege el sustrato del calor y las llamas.

Este proceso de intumescencia se debe a los componentes químicos de la pintura, que reaccionan al calor y liberan gases no inflamables. Estos gases crean una espuma aislante que puede expandirse hasta 50 veces su espesor original, retardando la transferencia de calor y evitando que el fuego se propague.

La finalidad de los productos intumescentes es prevenir el colapso de la estructura de un edificio, lo que puede ocurrir si un elemento de carga alcanza su estado crítico.

Este tipo de pintura debe proporcionar los tiempos de resistencia al fuego fijados en la regulación UNE 48287:2017 según el tipo de estructura y su uso. Estos tiempos pueden variar desde 30 minutos hasta 240 minutos, dependiendo de las exigencias del proyecto y la normativa aplicable.

Qué es y cómo se aplica pintura intumescente

¿Cómo se aplica la pintura intumescente? 

El acero debe estar preparado según el estándar SA 2 ½ antes de ser recubierto con una imprimación compatible. Los recubrimientos intumescentes son aplicados preferiblemente por pulverización con pistola airless por la calidad y rapidez de su acabado.

El espesor de la película seca y la cantidad de material requerido para una determinada resistencia al fuego (R30, 60, 90, 120 o más) depende de varios factores y está determinado por:

  • Factor de forma, también llamado masividad o Hp/A: el factor de forma es una relación entre el área del acero expuesto al fuego y el volumen de la sección del acero. A mayor factor de forma, más rápido se calienta la sección del acero, y por lo tanto, mayor será el espesor requerido de material ignífugo.
  • Exposición: este es el número de caras expuestas al fuego, según si es una columna, una viga, un elemento compuesto, sección hueca, etc.
  • Temperatura crítica: cuanto menor sea la temperatura crítica, más rápido la alcanzará la sección de acero, por lo que el espesor de material intumescente requerido será mayor.
  • Resistencia al fuego: el nivel de protección requerido (R60, R120, etc.)

Durante la aplicación es necesario medir frecuentemente el espesor de la capa húmeda con un medidor de espesores. Para determinar el espesor en seco basado en el espesor en húmedo es necesario multiplicar el espesor en húmedo por un número específico que varía según el producto.

Las pinturas intumescentes se pueden aplicar también en condiciones de alta humedad, semi-expuesta o expuesta, si se protege con recubrimiento específico, dependiendo de las condiciones climáticas.

Diferencias entre pinturas intumescentes y pinturas ignífugas 

La pintura intumescente y la pintura ignífuga son dos tipos de recubrimientos utilizados a fin de proteger estructuras en caso de incendio. Si bien parecen lo mismo, tienen diferencias importantes que mencionamos a continuación:

Pintura Intumescente Pintura Ignífuga
Se expande formando una capa de espuma carbonizada Actúa como barrera física contra el fuego
Se utiliza en estructuras metálicas para protegerlas y reducir la transferencia de calor Se puede aplicar en superficies de metal, madera, paredes y techos
Ayuda a prolongar el tiempo disponible para evacuar Previene la propagación de las llamas y favorecer la extinción

En resumen, la pintura intumescente se expande y protege el metal, mientras que la pintura ignífuga evita la propagación del fuego. Como elementos de protección pasiva contra incendios, ambas son esenciales en la seguridad contra incendios.

En las imágenes podéis ver la aplicación de pintura intumescente sobre unas casetas de estructura de acero y 22Tn de peso. La pintura utilizada ha sido la Steelguard 651 de la casa PPG con un espesor total por encima de las 3000µm aplicado en varias capas de hasta 700µm por capa y con un periodo de secado entre capas.

Recubrimiento de pinturas y metalizados para materiales metálicos